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lunes, 23 de noviembre de 2020

"Pelé" en palabras de Ney Blanco - Cap. XXI

Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey.
Capítulo XXI: Suecia lo aguarda con la corona dispuesta.



HÉCTOR: ¿En qué condiciones llegó el Rey a recoger su corona en Suecia?
NEY: Mal, diría yo. Aunque ya había confirmado su condición de fuera de serie ante la afición brasileña, no fue campeón con el Santos en la temporada 1957-58. Más aún: el hecho de que fuera Flavio Costa el entrenador de la Selección era un factor en contra. La demostración vino de la convocatoria de Flavio Costa, en la que se olvidó de grandes jugadores, novatos por cierto, pero enormes como futbolistas. En aquella fatídica gira, que no convenció a nadie (menos al doctor Joao Havelange), Flavio Costa había excluído los llamados de jugadores como “Garrincha”, “Vavá”, “Dida”, Altafini, “Zito”, Dino Sani, “Zagallo”, De Sordi, Orlando, Bellini y, desde luego, “Pelé”.

El fracaso de aquella aventura y el cambio de Vicente Feola por Flavio Costa, ayudaron a estos jóvenes que tenían una gran proyección hacia el futuro.

Hubo un partido determinante para el Rey, que fue jugado contra la Selección de Argentina, como preparación para el Mundial de Suecia 1958. Estoy recordando que en ese encuentro el futuro monarca jugó por primera y única vez al lado del maestro “Zizinho”. Brasil perdió 2-1 y “Pelé” hizo el gol brasileño.

Ahí enseñó que era confiable. Podía hacer hazañas en una cancha de fútbol.

Pero aún así, decía, el Rey salió con algunas desventajas a Suecia. Primero, que tenía tan sólo 16 años 8 meses. Aparte, no tenía una estructura física ideal para jugar un Mundial de Fútbol, y menos en Europa. Dudar de su estado anímico y de su temperamento sería tan atrevido como negar la historia. Esos atributos los había mostrado desde que era visto como excelente prospecto con las juveniles.

Otra de las desventajas que se le presentaron fue una lesión seria en el tobillo derecho, jugando contra el Corinthians. El lateral izquierdo Ary lo lastimó y puso en peligro su participación mundialista.

A pesar de ello le tuvieron confianza y enyesado lo llevaron a Suecia, ante el reporte de que podía jugar conforme avanzara el torneo.

Todos recordamos que “Pelé” no inició como titular, y a pesar de eso las cosas se le estaban dando al seleccionado brasileño. “Garrincha” tampoco estaba en el cuadro titular.

El primer ataque en Suecia estuvo compuesto por: Joel (Flamengo), “Didí” (Botafogo), Altafini (Palmeiras), “Dida” (Flamengo) y “Zagallo” (Botafogo).
 
HÉCTOR: ¡Vaya lujo: tener a “Pelé” y “Garrincha” en la tribuna!

NEY: SÍ… En el segundo partido se presentó el primer cambio en el ataque: salió “Dida” y entró “Vavá”. Feola conservó ese ataque en el tercer juego.

Garrincha

Aunque Brasil había logrado la calificación a cuartos de final, todavía no era una máquina de jugar al fútbol.

Nilton Santos y “Didí”, los cerebros de varios seleccionados, venían insistiendo con Feola para que les diera la oportunidad a “Pelé” y a Garrincha.

Feola, inteligente, pero también novato en eso de Copas del Mundo, aceptó la sugerencia y en el partido contra Francia el ataque brasileño sufrió dos modificaciones históricas: salieron Joel y Altafini, y entraron “Pelé” y “Garrincha”. Otro cambio de Feola fue por su cuenta: sacó a Dino Sani y puso a “Zito”.

Un movimiento más sucedió después, pero casi pasó inadvertido para los aficionados y los medios de comunicación: si ustedes revisan las alineaciones de la selección brasileña en la Copa del 58 encontrarán que el lateral derecho, De Sordi, mi compañero de equipo, estuvo presente en todos los partidos y sólo dejó de alinear uno, en la final frente a Suecia. Grande fue el disgusto de De sordi contra Feola. Sucedió que en medio de aquella euforia por jugar la final, el psicólogo Joao Carvalhaes, que por primera vez era utilizado en una selección, aconsejó a Feola ese cambio, colocando como argumento básico un estudio antropológico que determinó la salida de De Sordi y la entrada de Djalma Santos. Algún día contaré con mayores detalles este curioso suceso.

La historia de esta final ustedes la conocen. El niño “Pelé” convenció a tirios y troyanos.

Era un jugador non. Ahí nació, para todo el mundo, el Rey del Fútbol.

Luego de ver la excelsitud y la majestuosidad de sus acciones, todos coincidimos. ¿Es el Rey? ¡Viva el Rey!

(Mañana: el retorno a la corte, para un largo reinado).

martes, 17 de noviembre de 2020

"Pelé" en palabras de Ney Blanco - Cap. XVII

Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey.
Capítulo XVII: Las meditaciones de "Pelé, durmiendo debajo de las tribunas.



HÉCTOR: La salida del Flavio Costa y el ingreso del "gordo" Feola, ¿qué tienen que ver con "Pelé"?

NEY: Mucho. He pensado en ocasiones que el fútbol brasileño es "sin querer", queriendo". Al igual que "Lula", tampoco Vicente Feola había jugado en su vida un partido de fútbol. Únicamente había tenido la experiencia como gerente del Sao Paulo. Pero nada más.

Investido como nuevo Director Técnico de la selección, Feola resolvió brindar la oportunidad a los novatos que estaban destacando en la temporada 1957-58. Ahí estaban: "Garrincha", "Zagallo", "Vavá", Dino Sani, "Zito", Orlando, Altafini, "Dida", Joel, De Sordi y por supuesto, "Pelé".

La primera oportunidad de "Pelé" como seleccionado fue en un partido amistoso contra Argentina, celebrado el 7 de julio de 1957. Brasil perdió 1-2, siendo "Pelé" el autor del gol brasileño, su primero como seleccionado.

HÉCTOR: ¿Qué te parece si retrocedemos de nuevo en el túnel del tiempo a la antesala? A la noche del Maracaná, cuando "Pelé" dejó de ser "futuro Rey", para consagrarse como Rey.

NEY: Podríamos imaginar una y mil cosas que pasaron por la cabeza de "Pelé" aquella mañana que descubrió su nombre en la lista de jugadores que viajarían a Río de Janeiro para integrarse en el combinado Santos-Vasco da Gama.

Imaginemos... No pudo dormir... que editó una película mental, construyendo con ojos cerrados escena por escena... Preguntándose: ¿Cómo sería el viaje en avión? ¿Podría ver Baurú desde arriba? ¿Cómo sería la ciudad de Río de Janeiro? ¿Bonita, como en las fotograrías? ¿Qué sensación experimentaría al pisar la grama del Maracaná, aunque fuera como suplente?...

Es posible que ese cuestionario lo haya contestado "Pelé" aquella misma noche, cuando dormitaba debajo de las tribunas del estadio "Urbano Caldeira", en una víspera ansiada: la revancha consigo mismo.

Digo que es posible imaginarlo así porque conociéndolo con el carácter, la personalidad y el espíritu guerrero que posee, llegó a la conclusión de que ni el avión, ni Río de Janeiro, ni el Dyinamo, ni Baurú, ni la grama del Maracaná, ni nada le interesaba tanto como jugar.

No le conformaba el hecho de ser incluido en la lista; él quería jugar. Aceptaría no iniciar, porque seguía siendo juvenil, pero callado como todo mineiro, por dentro le sacudía un volcán: el deseo de jugar.

Irónicamente, esa noche el combinado Santos-Vasco da Gama jugaría con la camiseta de la cruz de malta en el pecho, es decir: la del Vasco.

"Pelé" se presentaría ante el mundo con una camiseta extraña: la del Vasco da Gama.

A cualquier otro futbolista le hubiera conformado el hecho de pisar la grama del Maracaná. A "Pelé", definitivamente, no.

Pero, ¿qué te parece, Héctor, si tejemos la historia parte por parte?

HÉCTOR: Adelante...

NEY: El combinado Vasco da Gama-Santos ganaba tranquilamente al Dynamo de Zagreb por 4-0. Cuando faltaban 15 minutos aconteció lo imprevisto, en una de esas decisiones acompañadas de la divinidad. El paso de los años dice que fue una bendita decisión de "Lula", quien en ese momento habló con Gradín, entrenador del Vasco, para consultarle la posibilidad de hacer jugar a "Pelé" los 15 minutos finales. Fue aprobada la iniciativa y el futuro monarca entró a la cancha en lugar de Valdemar, el centro delantero del Vasco. En lo que se realizó el cambio pasaron tres minutos, por lo que sólo le restaban 12 al niño prospecto para mostrarse. No necesitó más. El marcador aumentó de 4-0 a 7-0. Los tres goles restantes fueron de "Pelé", todos ellos adornados por la excelsitud y la fantasía.

El duente "Sací-Pereré", como dijeron las crónicas, se apareció sobre la grama del Maracaná.

"Pelé" había dejado de ser excelente prospecto y futuro Rey.

A partir de entonces es el Rey.

(Mañana: Los incrédulos decían: "Ver para creer...")

lunes, 16 de noviembre de 2020

"Pelé" en palabras de Ney Blanco - Cap. XVI

Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey.
Capítulo XVI: ¿Qué fue lo que hizo el futuro Rey ante el Dynamo de Zagreb?


HÉCTOR: ¿Qué fue lo que hizo el futuro Rey en su debut, frente al Dynamo? ¿Se asustó como otros jugadores que enfrentan un partido internacional?

NEY: Pienso que antes de hablar de la noche de gloria de "Pelé" en el Maracaná, deberíamos de regresar a la antesala. Es importante rescatar algunos puntos que quedaron en el tintero, entre ellos su primer juego con el Santos y su debut con la selección brasileña.

Y otro aspecto que no debe pasar por alto es el por qué surgió lo del "Sací-Pereré" y lo de "Pelé", ya que en su casa todos lo llaman "Dico". En eso de los apodos, el brasileño es campeón mundial. No sólo es ingenioso para poner los apodos, sino que recurre a los diminutivos y aumentativos para darle más sabor al sobrenombre.

Aunque la prensa carioca lo bautizó como "Sací-Pereré", relacionándolo con el duende de Monteiro Lobato, considero que esa intención fue efímera y se desvaneció con el tiempo. En el seno del Santos Futbol Club, desde las juveniles, le decían "Pelé"; y en su casa fue y sigue siendo "Dico".

HÉCTOR: ¿Y por qué "Pelé"?

NEY: Sabrá Dios. La verdad -y eso está contenido en la cédula del primer partido con el equipo grande del Santos- es que siempre le llamaron así. El primer partido que jugó con el Santos fue el 7 de septiembre de 1956, siendo aún juvenil fue llamado para estar con el primer equipo. Ese partido se disputó en la ciudad de Santo André, estado de Sao Paulo, contra el Corinthians de aquella ciudad, que militaba en la segunda división. En dicha cédula se encuentra no sólo su nombre de pila, sino también el apodo de "Pelé". En los pormenores del partido, dice la cédula, de los siete goles marcados por el Santos, uno está acreditado al futuro Rey. Y eso que sólo jugó 11 minutos; en la cédula se lee que reemplazó en el minuto 34 del segundo tiempo a Del Vecchio.

En ese mismo año de 1956, cuando yo estaba en el Palmeiras, el Santos me pidió como refuerzo para jugar un partido contra el AIK de Suecia. Fue ahí donde conocí en la cancha, de compañero, a "Pelé". Confieso que no sabía nada en relación a él; todos nos dábamos cuenta que era un excelente prospecto, pero hasta ahí. Para ilustrarlo como un ejemplo: ese día jugó de mediocampista, lo que confirma que nadie advertía que ahí andaba el futuro Rey del fútbol.

HÉCTOR: ¿Cuándo y cómo juega por primera vez con la selección brasileña?

NEY: Tendríamos que saltar al año de 1957. Desde ese primer partido con el Santos, contra el Santo André, y luego frente al AIK de Suecia, poco o nada se mencionó sobre "Pelé", que no fuera la observación de que era un excelente prospecto. Fue necesaria la tercera circunstancia en su vida (el torneo de Morumbí) para que apareciera el "Sací-Pereré" del Maracaná.

Vicente Feola
En 1957, la Confederación Brasileña de Deportes (CBD) quiso actuar seriamente con vistas al Mundial de Suecia, en 1958. Joao Havelange, entonces presidente de la CBD, resolvió dar una segunda oportunidad como director técnico de la selección a Flavio Costa, quien cargaba sobre sus espaldas la amarga experiencia de 1950.

Sin embargo, pese a las buenas intenciones, fracasó el plan de trabajo de Flavio Costa.


Flavio convocó a los jugadores que él consideraba idóneos para un Mundial y todo se truncó en una triste gira de mes y medio por Europa. Los malos resultados provocaron que Havelange cambiara de opinión y cuando la selección verde-amarilla regresó a Brasil fue disuelta. Varias figuras, mundialistas en 1950 y 1954, tenían toda la confianza de Flavio Costa, pero su salida provocó también otras salidas.

El presidente de la CBD, Joao Havelange, nombró como nuevo responsable al doctor Pablo Machado de Carvalho, y éste a su vez a Vicente "Gordo" Feola, como Director Técnico.

(Mañana: Las meditaciones de "Pelé", durmiendo debajo de las tribunas).