Etiquetas

sábado, 18 de octubre de 2014

Miente el Bambino... o cuando menos, exagera.

Imprecisiones de Héctor Veira en la TV argentina


En días pasados, en un show que se transmite en la televisión argentina, Héctor Veira contó una "anécdota" de su paso por el Club de Futbol Laguna. En el siguiente video se puede escuchar íntegramente dicha historia en la que el ahora comentarista televisivo cuenta que, en un partido en el que la Ola Verde visitó al América en el estadio Azteca, el arquero titular, Salvador Kuri, se lesionó; así que en su lugar tuvo que alinear el arquero Blas Sánchez, quien en la víspera del encuentro se encontraba totalmente ebrio.


Video de la narración de Veira en la TV argentina.
Revisando el paso del "Bambino" por el conjunto albiverde, encontramos que su debut se produjo el domingo 24 de octubre de 1971, en partido amistoso en el que Laguna recibió al Atlante en vísperas del Campeonato 1971-72, mismo que quedó empatado a un gol, siendo el tanto del conjunto lagunero anotado por el recién contratado. Un día antes de dicho partido había renunciado el húngaro Jorge Marik como director técnico del cuadro lagunero; se fue sin decir adios y su lugar fue tomado interinamente por Claudionor Barbosa, para la posterior llegada de José Moncebáez.


Publicidad del partido Laguna vs Atlante donde se anuncia el debut del Bambino Veira

Sólo dos visitas al cuadro azulcrema realizó el Bambino con el conjunto verdiblanco, ambas durante el año 1972, mismas que aquí se reseñan.

Primer partido, 23 de enero 1972.

El único partido que cae en el contexto del cuento de Veira es éste, en el cuál efectivamente, el arquero albiverde fue Blas Sánchez. Correspondió a la jornada 13 del Torneo de Liga 1971-72. Veamos la nota del diario Excélsior, reproducida por El Siglo de Torreón, relativa al encuentro en cuestión.

El América venció 2-0, a un lento cuadro lagunero.
Sergio Ceballos, extremo izquierdo del América, llevó al triunfo a su equipo con dos extraordinarios goles de cabeza sobre un lento cuadro lagunero que estuvo en la cancha del Estadio Azteca. Con esta victoria el América se coloca nuevamente de líder del Grupo "A" con 22 puntos.
Cincuenta y cuatro minutos tardaron los canarios en romper el juego semilento que les había planteado el Laguna. Ambos equipos realizaron su juego en la media cancha, sin que llegara a fraguar sus jugadas en el área enemiga a todo lo largo de la primera parte, que terminó con un empate a cero goles.
En la segunda parte, las cosas cambiaron por parte del América, que inició su penetración por los extremos, dándole a la zaga lagunera trabajo suficiente para no permitir siquiera algún contraataque. Aquí, Blas Sánchez, portero del Laguna, tuvo certeras intervenciones que le valieron los aplausos del público.
Fue al minuto nueve de esa segunda parte cuando se inició el cambio en la fisonomía del juego. Osvaldo Castro dio un pase corto a Monito Rodríguez, y éste, con serenidad dribló a dos defensas por el extremo derecho del área lagunera; mandó el balón a Toninho y éste centró de primera intención a Ceballos, quien remató con la cabeza apurado por dos defensas mandando el balón hasta las redes de la portería de Blas Sánchez que no pudo evitar el primer gol.
Con el marcador a su favor el América sentó su juego en la media cancha dirigido siempre por Roberto Hodge quien subía con la confianza de que sus defensas no tenían problemas. Sin embargo, los delanteros del Laguna buscaron llegar al área americanista por conducto de Aussín, quien al minuto 23 de esta segunda fase falló un gol que le brindó Veira.
El técnico José Antonio Roca realizó un cambio al minuto 69, sacando a Toninho por Herrero, después de discutir con el árbitro quien no permitió la entrada de Rubén Cárdenas, al que Roca había designado originalmente para sustituir al brasileño.
Al minuto 83, fue anulado un gol americanista por el árbitro Domingo de la Mora. Ceballos mandó un centro desde el extremo izquierdo para Borja, el portero Blas Sánchez salió a despejar y tocó el balón con la punta de los dedos que sólo sirvió para que el Monito Rodríguez rematara con la cabeza mandando la esférica hasta el fondo de las mallas. De la Mora anuló el que hubiera sido el tercer gol de los canarios, indicando un fuera de lugar que sólo él vio.
Dos minutos antes de que finalizara el partido, Ceballos recibió un centro de Trujillo, rematando el balón con la cabeza y logrando así el segundo gol del América.
Alineaciones: 
América: 
Cortés; Trjuillo, Zamora, Hernández y Pérez; Toninho (Herrero), Hodge y Castro; Rodríguez, Borja y Ceballos.
Laguna:
Blas Sánchez; Ramírez, Salinas, Lasso y González; Rendo, Lostanau y Piña; Aussín (Barba), Veira y Jáuregui (Miguel Ángel Micó).
Arbitró Domingo de la Mora, quien estuvo bien, excepto la alineación del gol del Monito Rodríguez.

Fotografía aparecida en El Siglo de Torreón el 24 de enero 1972
En la nota se da cuenta de las "certeras intervenciones" del arquero Blas Sánchez, "que le valieron los aplausos del público". Lo anterior contrasta diametralmente con la versión del "Bambino", quien comenta que Blas jugó "cayéndose de borracho". Miente también el pampero, cuando afirma que al minuto treinta ya tenían los de la "Ola Verde" cinco goles en contra; ya que aquí la crónica confirma que fue hasta el minuto 54 cuando se rompió el empate a cero.

Segundo partido, 15 de octubre 1972.

El segundo encuentro que Héctor Veira disputó en el estadio Azteca en contra de América se dio durante la jornada 3 del campeonato 1972-73. La crónica enviada por la Asociación de Editores de los Estados (AEE) reproducida por el diario lagunero El Siglo de Torreón narra lo siguiente:

Con un gol de Penalty América derrotó ayer al equipo Laguna.
Un penalty cobrado por Carlos Reinoso a los 25 minutos del período inicial dio al América su primer triunfo en el actual Campeonato de Liga, al doblegar por 1-0 al Laguna en el estadio Azteca.
Sólo así pudo el América vulnerar la recia defensiva que presentó su oponente. Fue también para el América su primer gol de la campaña.
El partido fue soso en la mayor parte de su desarrollo. Se inició con una ligera presión por parte de los "Cremas" con base en la velocidad de Reinoso y en la potencia del disparo de Osvaldo Castro.
Sin embargo, esa presión no pudo fructificar en goles dada la perfecta colocación de la defensa de los visitantes, que se vieron reforzados por Claudio Lostanau, encargado de mantener la comunicación entre zagueros y atacantes.
El gol que decidió el encuentro se produjo a los 25 minutos. La jugada se inició en servicio de Reinoso para Borja, pero se cruzó el defensa Guillén, llevándose el esférico con la mano izquierda.
El árbitro Arturo Yamasaki, decretó de inmediato la pena máxima, misma que fue ejecutada por el propio Reinoso, hacia la derecha de Castrejón.
Fue a los 30 de la primera parte cuando el Laguna tuvo mayor oportunidad de gol al disparar Micó, por el lado izquierdo y a media altura, para que Cortés cediera a corner, no sin pasar grandes apuros.
Lo más interesante del segundo tiempo estuvo a cargo del América. A los 24 minutos Reinoso habilitó a Castro, quien anotó en fuera de lugar.

Por cierto, el gol al que se hace mención fue vía un penal regalado - desde aquel entonces se estilaba -  al América por parte del silbante Yamasaki. He aquí la acción.


Como podemos ver, en esta segunda visita de Veira ante América, el arquero lagunero no fue Blas Sánchez, quien para aquella temporada había sido transferido al cuadro de la U.N.A.M. a cambio del también guardavallas Paco Castrejón, quien jugó en el encuentro arriba reseñado.Además, como explicaremos más adelante, Veira no jugó aquél partido por estar en problemas con la directiva del Club Laguna.

Dado lo anterior, la narración de Veira para la televisión argentina no pasa de ser un mero disparate. Quizá Héctor ignora que sus palabras ya no se quedan en el ámbito local, y pueden ser fácilmente desmentidas.


Veira, jugador talentoso y a la vez, problemático.
Héctor Veira y su esposa, Lidia Pepe
Héctor Veira es recordado en la Comarca Lagunera por sus innegables virtudes y talento como jugador, así como por sus aventuras fuera de la cancha. Quienes vivieron aquella época cuentan que el rubio jugador argentino llegó junto con su esposa Lidia Esther Pepe, quien había sido electa Miss Argentina en el año 1969. Durante su estadía, mientras ella atraía las miradas de los socios del Club San Isidro cuando se aparecía en la alberca de dicho club, Héctor - tal y como cuenta el secreto a voces en la Comarca - se refocilaba con cuanta fémina lagunera se cruzaba por su camino. Tras la culminación de la temporada 1971-72, el Bambino buscó salir de la Ola Verde. No obstante ser un elemento problemático en el vestidor, y de conducta licenciosa fuera de la cancha, el Club de Futbol Laguna se mostraba interesado en retenerlo para la temporada 1972-73.

El 18 de octubre de 1972 apareció en El Siglo de Torreón una aclaración por parte de los directivos del club que a la letra decía:

Aclaración en el caso de H. Veira
"Cuando el Sr. Francisco Dávila y yo, estuvimos en Argentina para contratar a los jugadores Héctor Veira y Alberto Rendo, llegamos a un acuerdo con el Huracán para pagar por los dos un total de 20 millones de pesos argentinos, sin especificar cuánto costaba uno y otro, pues se adquiría 'el paquete' como se dice, o sea, a los dos futbolistas".
Las palabras anteriores fueron expresadas por el Sr. José Gancz, directivo del Club Laguna, quien hablando sobre el ya sonado caso Veira agregó:
"En ese entonces la cotización del peso argentino era exactamente de 600 por un dólar, así pues el monto de la operación fue de 33,333 dólares, más gastos de pasajes para cuatro personas, siendo el costo de cada jugador de aproximadamente 17 mil dólares".
"Hemos estado ofreciendo a Veira por 20 mil dólares, y no por 25 mil como él dice. De esos 20 mil, le tocarían cinco mil al 'Bambino' por su comisión, así que a nosotros nos quedarían 15 mil dólares, con lo que perderíamos dos mil, pero eso no importa pues lo que deseamos es dar facilidades a Veira para que se acomode en cualquier otro equipo".
"Incluso le hemos ofrecido en 15 mil dólares su carta".
"También debo informar que a todos los clubes de Primera División, sin excepción, hemos ofrecido a este jugador, y  ninguno absolutamente se ha mostrado interesado en contratarlo".
"No existe ningún problema personal de la directiva contra él, por el contrario, a pesar de las declaraciones carentes de veracidad que ha expresado, queremos ayudarlo, pero tampoco podemos perder más de la cuenta".


Finalmente, el día 1 de noviembre de aquel año, Héctor se reincorporó a las filas del cuadro verdiblanco para la temporada 1972-73, misma que resultó ser desastrosa para los de San Isidro, quienes debieron jugar la liguilla por la permanencia para lograr evitar el descenso. La paciencia de los directivos laguneros se agotó. El día 29 de marzo de 1973, la directiva del Club Laguna por conducto del Lic. Fernando López Borrego, Gerente del Club, emitió un boletín de prensa, que a la letra decía:

Boletín de Prensa.
El Club de Futbol Laguna con el deseo de lograr un mejor rendimiento de sus jugadores, ha determinado obrar con energía con aquellos elementos que no han trabajado con verdadero profesionalismo, con actos de indisciplina, de bajo rendimiento, con actitudes negativas todas ellas perjudiciales al buen manejo y desarrollo del equipo.
Se pretende imponer un castigo ejemplar a quienes han incurrido en estas faltas, y para ello tendrán que caer jugadores que han costado considerable inversión al Club y han defraudado al propio Club, y a la afición; por tal motivo se ha decidido dar de baja al jugador Héctor R. Veira, quien es de todos reconocido, inclusive de los entrenadores que han trabajado con el Club, considerándolo como un "jugador problema".
El Club de Futbol Laguna está dispuesto a continuar con esta "limpia" de jugadores y ha solicitado de quienes se queden, toda su colaboración, dedicación, trabajo y una alta labor de equipo, para lograr salir de la situación tan apremiante, y confía en que el plantel de jugadores tiene suficiente capacidad para salir adelante.
CLUB DE FUTBOL LAGUNA, A.C.


De Héctor Veira se tienen muy buenos recuerdos por parte de la afición lagunera por lo hecho dentro del terreno de juego. Pero, hay que decirlo, lo declarado en el programa referido es falso... y una falta de respeto a su ex compañero Blas Sánchez.

No hay comentarios.: